El derecho a la ciudad y a la movilidad en Oaxaca

Imagen Casa de la Ciudad

“El derecho a la ciudad es mucho más que la libertad individual de acceder a los recursos urbanos: se trata del derecho a cambiarnos a nosotros mismos cambiando la ciudad. Es, además, un derecho común antes que individual, ya que esta transformación depende inevitablemente del ejercicio de un poder colectivo para remodelar los procesos de urbanización.”
David Harvey

El 17 de octubre del 2016 se publicó en el periódico oficial del estado de Oaxaca la Ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, que regula el ordenamiento y el desarrollo del territorio en el estado, y que sustituyó a la Ley de Desarrollo Urbano promulgada en 1993 cuya última actualización fue hecha en el año 2013. Si bien esto significó un avance en la actualización del marco normativo en la materia, dicha ley no tuvo oportunidad de ser armonizada con la nueva Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano aprobada y publicada en el Diario Oficial de la Federación poco más de un mes después, el 28 de noviembre de 2016.

Esta asincronía en la promulgación del marco normativo estatal y federal dejó fuera de la Ley Estatal aspectos relevantes y de vanguardia inlcuídos en la Ley General por primera vez en el marco normativo de México como: el derecho a la ciudad y a la movilidad, la gobernanza metropolitana, la resiliencia urbana, mecanismos de participación ciudadana, criterios de accesibilidad universal así como la inclusión de un nuevo lenguaje urbanístico; entre otros grandes avances enmarcados en la Ley General.

Así, la Ley Estatal quedó pendiente de cumplir con el principio de armonización legislativa para hacerla compatible con las disposiciones federales según corresponde; proceso en donde se deben realizar las reformas, adiciones y derogaciones necesarias para adecuarla al contexto de la Ley General buscando hacerla congruente y aplicable, garantizado el respeto a los derechos humanos y regulando obligaciones a cargo de la Entidad y los Municipios.

A principios de este año, la Secretaría de las Infraestructuras y el Ordenamiento Territorial Sustentable a través de la Subsecretaría de Ordenamiento Territorial inició un proceso de armonización del marco normativo buscando alinear la Ley Estatal no sólo a la Ley General, sino también a otros acuerdos en la materia como la Agenda para el Desarrollo Sostenible aprobada en el 2015 por la Asamblea General de Naciones Unidas en cuyo documento final Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se establecen 17 objetivos de aplicación universal que rigen los esfuerzos de los países para lograr un mundo sostenible en el año 2030. Así como la Nueva Agenda Urbana emanada a finales de octubre de 2016 de Hábitat III, Conferencia de las Naciones Unidas sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible que tiene lugar cada 20 años y que presenta un cambio de paradigma basado en la ciencia de las ciudades, estableciendo normas y principios para la planificación, construcción, desarrollo, gestión y mejora de las zonas urbanas.Después de un proceso que incluyó un detallado estudio de derecho comparado tomando como referencia casos de legislación en México y otros países, así como la realización de algunas dinámicas de participación a distintos sectores involucrados en el tema, la Subsecretaría de Ordenamiento Territorial elaboró un proyecto de decreto para la Comisión Permanente de Vivienda y Desarrollo Urbano del Congreso que establecía como objetivo “generar un marco normativo que incluya disposiciones que reconozcan el derecho a la ciudad, se adecue el sistema de planeación del ordenamiento territorial y desarrollo urbano, se armonice la gobernanza metropolitana, se incluyan mecanismos de participación social, como los observatorios y denuncias ciudadanas, se adopten criterios de accesibilidad universal, reducción de riesgos y resiliencia, se garantice el derecho a la propiedad, a la movilidad y se establezca el régimen sancionatorio que permita declarar la nulidad de los actos que contravengan los objetivos del ordenamiento territorial y desarrollo urbano”.

En resumen, un marco normativo que impulse un nuevo modelo de desarrollo urbano y que crea las condiciones jurídicas que permiten garantizar el derecho a la ciudad con todas sus implicaciones.

Finalmente el dictamen aprobado por el Congreso del Estado mediante el Decreto Num. 725 en el cual se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano publicado en el Periódico Oficial el 31 de octubre de este año, posiciona nuestro marco normativo como uno de los primeros a nivel federal en cumplir con los términos que establece la Ley General para su armonización y sienta las bases para un desarrollo urbano y ordenamiento territorial sustentable.

Entre las disposiciones establecidas en el nuevo dictamen dos merecen especial atención para quienes trabajamos en temas de ciudades accesibles y seguras, el reconocimiento del derecho a la ciudad y el derecho a la movilidad.

 

EL DERECHO A LA CIUDAD

Respecto al derecho a la ciudad, se crean las condiciones jurídicas que permitan a las personas gozar de este derecho como columna vertebral del desarrollo urbano garantizando acceso a vivienda, infraestructura, equipamiento y servicios básicos. En este contexto es el estado el encargado de fomentar ciudades incluyentes, habitables, justas, democráticas, sustentables y resilientes; siendo la ley el vínculo que garantiza que todas personas gocen de estas prerrogativas; proponiendo además disposiciones que garantizan el derecho a la movilidad y el acceso universal.

Así, en el Artículo 1 se adiciona la fracción VII donde se reconoce el derecho a la ciudad, cuyo antecedente reside en el Artículo 4, Fracción I de la Ley General, quedando establecido de la siguiente manera:

ARTÍCULO 1. Las disposiciones de esta Ley son de orden público e interés social y tienen por objeto

I a VI. …

VII. Garantizar el derecho a la ciudad a todos los habitantes de un Asentamiento humano o centros de población, el acceso a la vivienda, Infraestructura, equipamiento y servicios básicos, a partir de los derechos reconocidos por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y los tratados internacionales suscritos por México en la materia, y

VII. …

El derecho a la ciudad queda asentado y se hace referencia a éste en el Artículo 11 de la Ley como principio rector del ordenamiento territorial y desarrollo urbano.

 

EL DERECHO A LA MOVILIDAD

Respecto al derecho a la movilidad, se reconoce el espacio público como un componente fundamental de las ciudades y elemento indispensable para el desarrollo y bienestar de las personas siendo condicionante además para el efectivo ejercicio de otros derechos.

Se reconocen disposiciones relativas al principio de accesibilidad universal y movilidad, siendo que la ausencia de una planeación en los asentamientos ha generado problemas de congestión, tiempos de desplazamiento, accidentes, contaminación, segregación social, entre otros. Se promueve el impulso de obras de infraestructura que fomenten nuevos hábitos de movilidad bajo principios de diseño que garanticen la inclusión de las personas con discapacidad y la movilidad sustentable.

Para tal efecto se reforma la denominación del Capítulo Segundo del Título Sexto pasando de De las Vías Públicas a De las Vías Públicas y la Movilidad donde se adiciona el Artículo 154 BIS, cuyo antecedente reside en el Artículo 73 de la Ley General, y que establece el reconocimiento y respeto a la jerarquía de los usuarios en el espacio público, así como la promoción y priorización de nuevos hábitos de movilidad, quedando esto establecido de la siguiente manera:

ARTÍCULO 154 BIS. Las autoridades estatales y municipales deberán promover y priorizar en la población la adopción de nuevos hábitos de Movilidad urbana sustentable y prevención de accidentes encaminados a mejorar las condiciones en que se realizan los desplazamientos de la población, lograr una sana convivencia en las calles, respetar el desplazamiento del peatón y su preferencia, prevenir conflictos de tránsito, desestimular el uso del automóvil particular, promover el uso intensivo del transporte público y no motorizado y el reconocimiento y respeto a la siguiente jerarquía:

I. Personas con movilidad limitada y peatones;

II. Usuarios de transporte no motorizado;

III. Usuarios de transporte público de pasajeros;

IV. Prestadores del servicio de transporte público de pasajeros;

V. Prestadores del servicio de carga, y

VI. Usuarios de transporte particular.

Pirámide invertida de la movilidad / Imagen Casa de la Ciudad

Este artículo sienta un precedente a nivel estatal pues jurídicamente establece la prioridad de los usuarios en el espacio público y con certeza, impactará en la actualización de otras leyes en el tema como la Ley de Transporte o la Ley de Transito, Movilidad y Vialidad; además de los reglamentos que emanen de éstas, así como los reglamento locales municipales.

Los cambios establecidos en la Ley Estatal en materia de movilidad deberán apuntar a mejorar las condiciones en las que se desplaza la población; según datos de la Encuesta Intercensal 2015 del INEGI, Oaxaca es el estado que tiene de entre los primeros 5 municipios a nivel nacional, 3 que van en transporte público a la escuela, 2 que van en bici a la escuela, 4 que van a pie a la escuela y 5 que van a pie al trabajo. Esto habla de centros de población en donde la movilidad no motorizada es una forma de desplazamiento común pero que debemos mejorar la infraestructura para dignificar y dar seguridad en estos traslados.

 

TESAURO EN DERECHO URBANÍSTICO

Aunado a este trabajo de actualización de marco normativo, la Subsecretaria de Ordenamiento Territorial elaboró en conjunto con el Congreso del Estado y el Instituto de Ciencias Jurídicas de Oaxaca, un Tesauro en Derecho Urbanístico que permitirá una mejor lectura y aplicación efectiva de la Ley y los Reglamentos que deriven. Dicha herramienta de información tiene como finalidad acercar a un mayor número de personas a esta materia, mediante un lenguaje accesible, un vocabulario organizado, estructurado y homogéneo.

El Tesauro incluye conceptos emanados de una serie de publicaciones generales y especializadas, así como sitios web; incluye terminología internacional y nacional que se emplea en materia de asentamientos humanos, ordenamiento territorial y desarrollo urbano con el objetivo de homologar conceptos que permitan a lectores, expertos y ciudadanos, adentrarse en el estudio de esta materia desde un enfoque jurídico y social.

 

En conjunto, la actualización de la Ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano y el Tesauro en Derecho Urbanístico, establecen un parteaguas en el estado para la creación de un nuevo marco normativo en diversos temas, además de establecer las pautas a seguir para la correspondiente actualización y/o creación del marco normativo local.

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La permeabilidad de la calle

“La calle debe ser permeable” me dijo Ole Thorson hace unos días mientras platicábamos de caminabilidad y de cómo hacer nuestro espacio público un lugar que permita e incentive el tránsito seguro para todas y todos sin importar el modo de transporte.

Hace un par de semanas tuve oportunidad de visitar Medellín, una ciudad que admiro por todo lo que me ha enseñado y sigue enseñando desde la primera vez que la visité. La permeabilidad de la calle a través de su transporte público no ha sido la excepción.

El Sistema Integrado de Transporte del Valle de Aburrá (SITVA) orgullo de los paisas, es quizás uno de los sistemas de transporte masivo de Latinoamérica que representa, desde mi punto de vista, la dignificación de una de las prácticas cotidianas que más padecemos en el resto de las ciudades latinoamericanas, el traslado en transporte público. El SITVA se compone de distintos modos: Metroplus (BRT), Metrocable, Metro, Tranvía, Rutas Alimentadoras y EnCicla, el sistema de bici pública.

Hablando en particular del Metro y Metrocable, no puedo dejar de mencionar lo impresionante que resulta el nivel de orden y limpieza que se observa, situación que evidencia el orgullo paisa por su transporte público o viceversa, es porque los ciudadanos se identifican y apropian de su transporte público que le profesan tal cuidado.

De las muchas lecciones que he aprendido de Medellín la que sigue teniendo resonancia en mi cabeza es la del tranvía; experimentarlo en una ciudad latinoamericana es una emoción muy particular, nos habla de un futuro digno, de cómo la forma en que la gente se mueve importa y que las condiciones en las que lo hace son prioridad para al menos, algunos gobiernos en este continente.

 

La línea T-A del tranvía de Medellín es un sistema de trenes eléctricos, que va de la estación San Antonio hasta el barrio Alejandro Echavarría recorriendo una distancia de 4.3 km. Un par de datos claves para entender cómo se relaciona el tranvía con la “permeabilidad de la calle” idea que intento explicar en este texto, es la velocidad media a la que circula, 30 km/hr y que sea un sistema que funciona a nivel de calle.

La permeabilidad se define como la capacidad que tiene un material de permitirle a un flujo que lo atraviese sin alterar su estructura interna. Si la permeabilidad es la capacidad que tiene un material para permitir que un flujo lo atraviese, la permeabilidad de la calle es la capacidad de ésta para contener el paso del tranvía y, a la vez, permitir el flujo de otros usuarios (peatones y ciclistas) que transitan por ese mismo espacio.

El tranvía 😍

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Un tranvía no se reduce a ser una calle por donde transita un vehículo, es un sistema de transporte que convierte la calle misma en un gran espacio público. Esa permeabilidad que facilita el sistema es lo que convierte la calle en un lugar de tránsito y estar para otros flujos a pie y en bici, y que interactúan en condiciones de seguridad con el paso del tranvía.

El principio de permeabilidad de la calle es muy claro una vez que el tranvía pasa, el espacio inmediatamente es ocupado por personas que caminan y ciclistas que tienen oportunidad de moverse casi de forma aleatoria por el espacio público temporal en tanto se aproxima el siguiente tren.

Sí, las calles deben ser permeables. Un ejemplo de cómo lograrlo es generar soluciones que permitan esta convivencia regulando la velocidad de los vehículos que circulan por ellas pero también generando la infraestructura que permita ese flujo casi continuo y aleatorio de todo tipo de usuarios.

¿Y si aprendemos a usar la bici en la ciudad?

Una de los temas que Casa de la Ciudad ha tenido presente en su agenda de forma constante a través de los años, es el de la promoción del uso de la bici como modo de transporte. Mediante exposiciones, conferencias, talleres, proyectos relacionados con infraestructura, entre otras iniciativas, la bicicleta ha tenido un papel preponderante y ha sido hilo conductor del trabajo realizado en la promoción y construcción de una ciudad más habitable para todos.

Si bien la promoción del uso de la bicicleta como modo de transporte requiere articular diversos frentes que debemos trabajar de forma transversal para tener un impacto significativo en los hábitos de movilidad de las personas; entre ellos la infraestructura y el marco normativo, entre otros temas recurrentes en nuestra labor, la promoción de la cultura de la movilidad sustentable había sido poco explorada en las actividades que realizamos.

Aunque para muchas personas la bicicleta es un un articulo familiar desde la infancia y/o adolescencia, existe un sector de la población que por diversas circunstancias no tuvo oportunidad de conocer y contar con una entre sus objetos de juego, llegando a la edad adulta sin haber aprendido a usarla. Por otro lado, habrá quienes si bien están familiarizados con el uso de la bicicleta, su acercamiento ha sido meramente recreativo y no han tenido oportunidad de desarrollar otro tipo de habilidades que se requieren para hacer uso de ella de forma cotidiana, es decir, como modo de transporte.

Como parte del acercamiento que nos interesa generar entre diversos sectores de la población hacia alternativas de movilidad sustentables, económicas y con múltiples beneficios personales y colectivos, nos dimos a la tarea de generar un espacio donde potenciales usuarios de bicicleta pudieran tener un acercamiento a esta, ya sea para aprender a usarla o para aprender ciertas habilidades necesarias para realizar traslados cotidianos en la ciudad y contar con conocimientos más allá del uso de la bici con fines recreativos.

Así, como parte de la estrategia de movilidad que el Laboratorio Urbano de Casa de la Ciudad impulsa, nos dimos a la tarea de implementar a partir de este año un “Programa permanente en el uso de la bici como modo de transporte”. Como antecedente a esto, durante el año 2016 desarrollamos algunas actividades, entre ellas rodadas temáticas y un taller de capacitación; dichas actividades previas nos permitieron establecer las necesidades de un cierto sector de la población en donde focalizamos los talleres que actualmente se imparten.

El objetivo general del Programa es ofrecer a la población un espacio donde aprender habilidades en el uso de la bicicleta para iniciarse en el ciclismo urbano e ir adoptando paulatinamente ésta como un modo de transporte.

El Programa se divide en tres módulos. El primero, Cultura de la Movilidad, tiene como objetivo brindar información sobre conceptos básicos de movilidad, la normativa correspondiente en el tema, el conocimiento básico de las partes de la bicicleta, recomendaciones básicas para su uso, así como mostrar accesorios que pueden hacer más cómodo y seguro el pedaleo. El segundo módulo, Mecánica y Habilidades básicas, busca generar ciertas capacidades en mecánica básica de la bicicleta de manera que los usuarios tengan un cierto nivel de autonomía para resolver algún percance, así como las enseñanzas necesarias para el uso y manejo de la bicicleta. El tercer módulo, Habilidades de Ciclismo Urbano, brinda a los asistentes una serie de habilidades relacionadas con el uso de la bici en entornos urbanos de forma que exista un conocimiento básico de cómo interactuar con otros usuarios de la vía, el trazo de rutas cómodas y seguras e información general sobre el ciclismo urbano.

El Programa se imparte en las instalaciones de Casa de la Ciudad y del Museo Infantil de Oaxaca, detalles del programa y fechas de los distintos módulos se pueden consultar vía telefónica al 516 9647, 516 9648, en el sitio web www.casadelaciudad.org o inscribirse directamente en el formulario en línea en el siguiente link goo.gl/kq6n58.

 

Este texto se publicó originalmente en el Boletín de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca con el título “Capacitación permanente en el uso de la bicicleta” disponible para lectura en: http://fahho.mx/blog/2017/08/31/capacitacion-permanente-en-el-uso-de-la-bicicleta/

 

 

Oaxaca Bicicletera

Durante el mes de marzo de este año se exhibió en Casa de la Ciudad la muestra de carteles Oaxaca Bicicletera. Dicha exhibición fue resultado de una convocatoria lanzada en el marco del Preforo de la Bicicleta realizado por diversas organizaciones ciudadanas que promueven el uso de la bici en Oaxaca.

Si bien en nuestra ciudad la bicicleta es parte de la cotidianidad y está presente en el imaginario colectivo, aún nos falta mucho por hacer para posicionarla como un medio de transporte cuyas grandes ventajas en distintos sentidos, económicos, sociales, ambientales, de salud, sociales, sean parte del entramado urbano que construimos a diario en nuestro transitar.

Oaxaca Bicicletera busca a través del lenguaje visual, transmitir mensajes de fomento del uso de la bicicleta así como generar un espacio de reflexión que invita a repensar el papel de la bicicleta en la actualidad, su importancia y trascendencia en la construcción no solo de entornos más humanos, sino también de una sociedad más sensible hacia los problemas de movilidad que padecen nuestras ciudades.

La muestra es también el reflejo de esa riqueza cultural que es Oaxaca, una sucesión de imágenes que en su conjunto nos remiten a la constante presencia de colores, texturas, lugares, personajes, gastronomía, símbolos, música, paisajes urbanos y rurales, y más; todos elementos característicos de Oaxaca y sus regiones.

Finalmente, Oaxaca Bicicletera es una manifestación tangible de la creatividad y el talento oaxaqueño que en esta ocasión nos hace mirar desde distintas perspectivas esa otra ciudad posible en la que la bici se hace presente contribuyendo desde su sencillez a construirnos un mejor futuro.

La exhibición está compuesta por 30 carteles seleccionados de un total de 60 propuestas recibidas, se premiaron los 3 primeros lugares, así como un reconocimiento a 3 propuestas más con mención honorífica.

Propuestas ganadoras de los tres primeros lugares:

Propuestas exhibidas como parte de la exposición Oaxaca Bicicletera:

Oaxaca Bicicletera también fue exhibida en la estación del Metro Pino Suárez en la Ciudad de México durante el mes de abril, como parte de las actividades artísticas y culturales ofertadas durante la realización del  Sexto Foro Mundial de la Bici.

Las propuestas que integran Oaxaca Bicicletera se rigen bajo la licencia Creative Commons Atribución-No comercial-No derivadas.

Vía Recreativa Oaxaca, cuando la ciudadanía se encuentra

Hace poco más de un año un grupo de ciudadanos interesados en mejorar las condiciones de habitabilidad de Oaxaca, nos conocimos, reconocimos y decidimos empezar a trabajar de manera colectiva buscando incidir de manera activa y directa en los procesos de planeación y construcción de nuestra ciudad. Cada uno desde sus plataformas de acción ciudadana, instituciones no gubernamentales, colectivos, grupos y desde el activismo personal, iniciamos un proceso de trabajo articulado en torno a un interés en común: la promoción de la bici como medio de transporte.

Si bien Oaxaca tiene un amplio historial de movimientos ciudadanos que han determinado la forma de ver y hacer ciudadanía, poco se ha trabajado desde la trinchera de la movilidad. Los esfuerzos en este sentido han sido un tanto aislados, de manera que el impacto que este tipo de iniciativas busca, ha quedado diluido en un mar de otros movimientos sociales que si bien constantemente hacen un uso político del espacio público, nunca han tenido como objetivo cuestionar cómo hemos ido construyendo y asignando un uso a este espacio común, no sólo al espacio histórico, sino al conjunto de calles, parques, plazas de la ciudad en su totalidad; y si esta manera de hacerlo se ve reflejada en una mejora de la calidad de vida de quienes habitamos Oaxaca.

Conscientes y en el entendido que si bien la bicicleta era un elemento común en nuestro trabajo individual, el tema a impulsar de manera colectiva era la ciudad. Así, como primer punto de este entramado que hemos ido tejiendo, en mayo de 2016 nos dimos a la tarea de dirigir nuestro esfuerzo en presentar una Agenda de Movilidad Local y Estatal, que no sólo sirvió para tener clara la ciudad que visualizamos en colectivo, sino también para comunicar de manera asertiva a nuestros tomadores de decisión una propuesta de trabajo que de manera articulada nos permitiera avanzar hacia concretar esa visión de ciudad. El esfuerzo que implicó presentar esta propuesta, detonó una dinámica de trabajo que se ha mantenido a lo largo de varios meses y que a la fecha nos ha llevado a concretar algunas otras iniciativas en materia de movilidad y espacio público.

Como parte del trabajo que se ha ido construyendo desde esta red de colectivos, organizaciones y personas (Femicletas, Insolente, Enbiciando, Fundación Bustamante Vasconcelos, Vixi Escuela, Sikanda y aliados como Bicibella, entre otros) en marzo de 2017 realizamos un Preforo de la Bicicleta en el marco del Foro Mundial de la Bicicleta, del que nuestro país es sede este año. Así, logramos articular más de 20 actividades relativas al espacio público y la movilidad, incluyendo sectores que poco se han tomado en cuenta en este tipo de iniciativas como niños, mujeres y personas con discapacidad.

El papel activo de Casa de la Ciudad (organización no gubernamental que forma parte de las iniciativas de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca) como plataforma de encuentro ciudadano, ha sido un factor clave en el impulso de estas propuestas gracias al respaldo de un trabajo consolidado desde hace más de trece años, desarrollando y gestionando proyectos de movilidad y espacio público, posicionando estos temas en la agenda pública, fungiendo como un puente entre organizaciones, ciudadanos y distintos niveles de gobierno para articular esfuerzos en una misma dirección y, acercando herramientas a distintos actores claves que nos permitan tener un suelo común para construir esta visión de ciudad a la que aspiramos.

En este proceso hemos encontrado en el camino grandes aliados que se han sumado a nuestra agenda. Así, a principios de marzo de 2017 se generó un acercamiento con integrantes de Vive la Calzada, un grupo de vecinos de la Calzada Porfirio Díaz, una de las calles más emblemáticas de la ciudad, que desde el 2013 unieron esfuerzos como comunidad para contar con una organización participativa y comprometida con el espacio común que habitan. Parte de su labor es el cuidado y mejoramiento del espacio público realizando trabajo comunitario conocido como tequio, de manera que banquetas, jardineras, cruces peatonales, luminarias, mobiliario urbano y otros elementos que forman parte del paisaje que habitan se mantenga limpio, ordenado y agradable. Este primer acercamiento significó el inicio de una relación entre organizaciones cuyo punto de partida es una agenda común en torno al espacio público y la bicicleta.

Como parte de esta visión de ciudad que las partes involucradas compartimos, está la del rescate de nuestro espacio público como un lugar de convivencia. Un proyecto que ha figurado de manera intermitente en distintos momentos y plataformas, es el de la implementación de una Vía Recreativa y en el que las partes involucradas coincidimos en este momento clave, tomando la decisión de empezar a trabajar en ello como un proyecto ciudadano colectivo.

Si bien el esfuerzo articulado entre organizaciones para lograr la implementación de una primera edición de la Vía Recreativa Oaxaca (VRO) se dio en tiempo récord, poco más de tres semanas, el que se haya logrado de esta manera responde a que, de forma previa y paralela, ha ido ocurriendo un proceso de empoderamiento ciudadano que nos hizo llegar listas a todas las organizaciones involucradas, para consolidar en poco tiempo la convocatoria, planeación y logística que una Vía Recreativa requiere.

El Laboratorio Urbano de Casa de la Ciudad había trabajado de forma previa el tema desde hace un año, haciendo mapeo de actores clave en distintos niveles de gobierno, diseñando la estrategia para su gestión y generando información técnica que permitió tener un proyecto que fue presentado a integrantes del cabildo municipal a principios de este año, y posteriormente a otros actores involucrados en la organización de este iniciativa. Una vez generados los acuerdos necesarios, se dio a la tarea de generar la planeación y logística que permitió operar el proyecto, contando con el apoyo y asesoría de otras organizaciones ciudadanas como Bicivilizate Michoacán. Además, realizó un trabajo de registro que ha permitido tener datos sobre el impacto de esta primera edición.

Por su parte, Vive la Calzada ha impulsado un trabajo comunitario desde hace varios años, proceso que les ha valido ser la plataforma más importante de gestión ciudadana para la implementación de la VRO, vecinos y comerciantes han realizado una gran labor de consenso y organización para recibir a la Vía Recreativa en el espacio público común que habitan y transitan. Sumándose además con oferta de actividades gratuitas en donde la iniciativa privada jugó un papel importante contribuyendo desde su trinchera.

La red de organizaciones, colectivos y personas agrupadas en torno a la promoción de la bici como medio de transporte, han sido actores clave en el impulso de este proyecto, involucrándose de manera activa en el proceso de gestión, consenso y, formando parte medular para la operación logística como miembros del staff que hizo posible nuestras calles se convirtieran por unas horas, en un espacio seguro de convivencia para todas y todos. Además, organizando y ofertando actividades para el público que asistió.

Finalmente, y gracias a esta gran gestión ciudadana, el Ayuntamiento de Oaxaca se sumó facilitando la participación de diversas áreas que ofertaron actividades. La regiduría de Ecología fungió como enlace y gestor, convocando la participación de la Comisaría de Vialidad a través de la participación de sus elementos que implementaron un operativo durante las horas que duró este ejercicio, brindando la seguridad necesaria para realizar esta actividad.

El éxito de la implementación de nuestra primera VRO, respondió en mayor medida a este momento particular en el que diversos procesos de empoderamiento ciudadano convergen en tiempo y lugar indicados para hacer posible esta gran apertura de calles a la ciudadanía. La suma de esfuerzos que se vienen dando desde hace algunos años en nuestra ciudad, finalmente se materializó en este primer ejercicio de los muchos que esperamos sucedan y se repliquen, de manera que esta visión de ciudad que ya podemos empezar a probar y vivir, se vuelva el lugar común al que todas y todos aspiramos.

Como conclusión cito un fragmento de un texto escrito por Enrique de Esesarte, integrante y vecino de Vive la Calzada, conocido activista y promotor de la bicicleta en Oaxaca desde hace muchos años y que registra desde su muy particular y emotiva perspectiva, lo que vivimos ese día.

“El domingo 2 de abril, miles y miles de oaxaqueños sedientos de comunidad y esparcimiento se volcaron en la Vía Recreativa Oaxaca. En patines, en bicicletas, a pie, con sus abuelos y con sus niños, que ya saben ahora lo que pueden lograr, encantados todos por la posibilidad de un parque que fue como bajado del cielo. Los oaxaqueños salimos a dar una vuelta con nuestros vecinos, jugamos ajedrez y al ritmo de zumba, meditamos y aprendimos a manejar ese espectáculo de vehículo futurista que es la bicicleta. Aprendimos que, por lo menos unas horas a la semana, y por supuesto que solicitamos sean más, podemos ejercer nuestro derecho a caminar la ciudad, a rodarla, a gozarla. Los vehículos automotores no fueron invitados a nuestra fiesta. No, se han portado muy mal y ya merecen castigo. No invitamos al automóvil por ser non grato a nuestros intereses sociales.

Fue una bomba porque se le mostró a la gente de la Verde Antequera que por supuesto que otro mundo es posible. El mundo de la risa de los niños, del contagioso estupor ante el mundo libre que se le presenta a sus siete años en un parque lineal alucinante al que no tienen acceso cotidiano. Los oaxaqueños vieron el prodigio del equilibrio en las piernas de un adolescente en bicicleta, paladearon la velocidad impresionante de los patinadores, los oaxaqueños, en fin, hicieron su evento. Hicieron comunidad y dijeron fuerte al mundo que Oaxaca de ninguna manera es sólo la rijosa, la clientelar de la política, la de los bloqueos de sueños y maravillas. No. Oaxaca se presentó a sí misma en la Vía Recreativa y se presentó alegre y dicharachera y bailó con un maestrazo en la cochera de Manuel mi hermano. ¡Como si no supiéramos los oaxaqueños cómo bailar! La Vía Recreativa Oaxaca conquistó a todos.

El movimiento hermoso de la sociedad civil le mostró al mundo cómo podría ser otra Oaxaca……nuestros niños, ya acariciaron un mundo como el de Alicia, ya sintieron que pueden atravesar la calle sin peligro. Una sociedad que no pueda proporcionar a sus niños esparcimiento y felicidad, es una sociedad fracasada.

El 2 de abril será un parteaguas de la forma en que los oaxaqueños enfrentamos la movilidad………Reivindicamos el derecho de que sean los peatones y los ciclistas los primeros entes urbanos a los que hay que proteger.”