Sí al casco pero no obligatorio

Imagen de Alejandro Terán

Confieso que mi paciencia para argumentar sobre la obligatoriedad del uso del casco para ciclistas, es algo que desde hace algún tiempo escasea, particularmente porque la información técnica que pudiera proveer siempre resulta insuficiente ante la cultura que tenemos de debatir usando opiniones personales y no datos e información. También, porque creo que es un tema que ya no deberíamos estar discutiendo, la evidencia de pros y contras sobre el uso obligatorio del casco está lo suficientemente documentada en plataformas técnicas especializadas o de activismo ciudadano, y todas llevan a la misma conclusión: la obligatoriedad desincentiva el uso de la bici y no es una medida de seguridad que prevenga o mitigue significativamente el impacto por colisiones de vehículos motorizados con ciclistas.

Hace un par de meses escribí un post en donde hacía la siguiente reflexión haciendo alusión a una situación que viví mientras circulaba en bici por las calles de Oaxaca “el casco no es una medida de seguridad para el ciclista, sino un paliativo que busca disminuir, sin éxito por cierto, el impacto de los incidentes entre vehículos motorizados y ciclistas. El principio del uso del casco desvía por completo la atención sobre el riesgo que genera la velocidad a la que circulan los vehículos motorizados y el efecto que esa velocidad tiene en el momento de una colisión con un ciclista; trasladando así la responsabilidad al más vulnerable que, además, no es el que genera el factor de riesgo en la calle.”

Cantidad ofrece seguridad, las columnas en violeta muestran el % de viajes realizados en bicicleta. La línea azul indica el número de ciclistas muertos. El número entre paréntesis indica el porcentaje de ciclistas que llevan casco.

Contrario a lo que la percepción popular dicta respecto a lo peligroso que resulta moverse en bici por la ciudad, hay que aclarar que no, la bicicleta como medio de transporte no es peligrosa; peligrosa es la infraestructura (léase calles) que está diseñada para que moverse en bici conlleve un riesgo; un factor que hemos ignorado y seguimos haciéndolo cuando de buscar causas o culpables por incidentes viales se trata.

Ciertamente el casco es un accesorio que protege la cabeza pero su espectro de protección es relativo y varía dependiendo de la velocidad a la que pudiera suceder el posible impacto; plus, el casco protege solo la cabeza pero no el resto del cuerpo.

Helmet wearing Cartoon

Imagen tomada de internet

El uso obligatorio supone además, un gasto extra para un sector de la población que necesita usar la bicicleta como medio de transporte por cuestiones de economía, no podemos ignorar el impacto que significaría la adquisición de un casco, que muchas veces puede llegar a costar más que la bici misma.

La imposición obligatoria del casco es una política que desincentiva el uso de la bicicleta (datos y estudios hay) y claramente lo que necesitamos es incentivar su uso (no lo digo yo) lo establece el Plan Nacional de Desarrollo y las políticas que empiezan a emanar a niveles estatales y locales en materia de desarrollo urbano.

Lo que la gente que redacta las leyes y reglamentos todavía no entiende, es que debe haber una correspondencia entre las políticas públicas para incentivar el uso de la bici y las de seguridad vial. Y, hasta que no tengamos tomadores de decisión profesionalizados en el tema, una sociedad civil organizada que demande la inclusión de criterios técnicos en la redacción de las leyes y procesos participativos que permitan la redacción conjunta de éstas, la discusión será en círculos.

¿Necesitamos legislar sobre seguridad vial? Sí. Pero entonces legislemos no sólo sobre las reglas de comportamiento para el uso del espacio público, sino también sobre la infraestructura, cómo deben estar diseñadas nuestras calles de manera que provean seguridad a todos los usuarios. Pensemos en una política transversal de seguridad vial que ataque diversos frentes.

¿Queremos que los ciclistas se muevan seguros en la calle? Hagamos ciclovías, calles completas,  calles compartidas, zonas de tráfico calmado, implementemos un sistema de transporte público que incentive la intermodalidad, estrategias para reducir el uso del auto particular, reduzcamos límites de velocidad, obliguemos a un estricto examen para obtener licencia de conducir y, dejemos de una vez por todas en paz a los ciclistas.

¿Y si en vez de escribir reglas que nadie va a seguir nos atrevemos a construir otra ciudad?

 

*Para quienes estén interesados en más información al respecto recomiendo leer:

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Un comentario en “Sí al casco pero no obligatorio

  1. Ricardo Sanchez dijo:

    Hola, con todo respeto a tu publicación , para mi el uso de casco debe ser obligatorio al igual que el cinturón de seguridad en los automóviles, si bien es cierto que no sirve para todos los accidentes, lo mas preciados en el cuerpo humano es la cabeza que es el centro de control , ahora bien, no solo hay accidentes con vehículos motorizados, también la infraestructura vial es un desastre, superficies de rodamiento en pésimas condiciones, mobiliario urbano y señalamientos viales mal ubicados aún dentro de las ciclovías, la naturaleza misma con los árboles, raíces salidas (ojo no estoy culpando a la naturaleza) , nuestra cultura vial y educación que es la que menos nos ayuda, en fin multifactores que ponen en riesgo nuestra integridad física, si bien no podemos ir como robocop pero si la cabeza.

    Si eso provoca que menos gente se suba a la bici, es preferible calidad a cantidad y lo vemos con los vehículos, la importación de vehículos chocolates en malas condiciones que en el vecino país del norte fueron desechados por que ya su vida útil y segura había acabado, provocó que mucha gente los comprara sin ni siquiera saber manejar y como consecuencia nos llenamos de autos basura con gente que no sabe manejar y provocando accidentes por que no existe una cultura vial y nuestras autoridades les vale gorro si sabes manejar o no expiden licencias a por mayor, entre más estricta sean las políticas en efecto, si severas quieres algo te vas a preparar y vas tomar conciencia de lo que haces.

    Ahora bien , necesitamos políticas de educación, ya hace mucho quitaron las clases de civismo y ética (ética en escuelas primarias con alguna religión, que básicamente era civismo) ya los chavos no conocen el respeto ni a ellos mismos, si implantamos programas para el uso de la bici desde pequeños, cuando lleguen adultos van a saber que hacer y como hacer las cosas pero mientras no empecemos por ahí, vamos a erguir igual o peor viendo ciclistas sobre las banquetas, arriba de plazas públicas, circulando con audífonos, hablando por celular, pasándose altos, en sentido contrario al fin y al cabo solo los pueden amonestar por las autoridades en el peor de los caso si hablamos legalmente, si hablamos físicamente es lo menos que les puede pasar antes de tener un accidente fatal.

    por eso mi insistencia en la obligatoriedad del casco, si queremos quitar el casco obligatorio, hay que obligar a que se corrijan los riesgos y entonces si que sea opcional

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