Urbanismo táctico involuntario

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A finales del año pasado, circulando en bici por la calle Camino Nacional en la Zona Metropolitana de Oaxaca (ZMO) me encontré una grata sorpresa a la altura del parque conocido como Ciudad de las Canteras, sobre el carril derecho en dirección al centro histórico había un confinamiento temporal con conos de tráfico asemejando el espacio que podría ocupar un carril segregado exclusivo para la circulación de bicicletas.

Camino Nacional, de nombre oficial Lázaro Cárdenas, es una calle que recorro a diario en bicicleta, por la mañana y en la noche. Todos los días que la transito imagino las distintas posibilidades para mejorarla de manera que sea seguro recorrerla en bici. La calle tiene una sección ancha que varía entre los 15 y 20 metros, reduciéndose a medida que se acerca al borde del Centro Histórico, corre en dirección oriente-poniente a lo largo de cuatro municipios de la ZMO: Oaxaca, Santa Lucía del Camino, Santa Cruz Amilpas terminando en San Sebastián Tutla; y es uno de los tres ejes viales que conecta el municipio de Oaxaca con el sureste de la ZMO, los otros dos son la Carretera Internacional y la Av. Ferrocarril, esta última donde se ubica la ciclovía Arco Sureste.

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A lo largo de la calle hay un gran número de comercios locales de mediana escala que dan servicio a las zonas vecinas inmediatas, algunas escuelas, vivienda y un espacio público que durante mucho tiempo estuvo abandonado, la Ciudad de las Canteras; una enorme fractura en el paisaje urbano producto de la extracción de piedra cantera con la que se edificó la segunda etapa de construcción del centro histórico de Oaxaca y que dio lugar a un parque de gran valor paisajístico ahora en proceso de rescate.

A pesar de que Camino Nacional es una vialidad que conecta de forma directa el centro del municipio de Oaxaca con el sureste de la ZMO, y tiene sólo cinco cruces semaforizados a lo largo de aproximadamente 4 km (cuatro de ellos funcionan de forma permanente en intermitentes), no es una vía muy utilizada. Mi teoría: la superficie de rodamiento es tan mala, llena de baches, alcantarillas en mal estado y autos estacionados que los automovilistas la evitan, lo que la hace segura para moverse en bici compartiendo el espacio pues es prácticamente imposible encontrar autos circulando a más de 40 km/hr.

Camino Nacional es una calle plana y sin cuestas, excepto a la altura de la Iglesia Felicitas donde hay un desnivel que da lugar a una cuesta corta y con poca pendiente. Para quien circula en bicicleta del sureste hacia el centro de Oaxaca, moverse por esta calle resulta quizás no lo más cómodo pues la superficie de rodamiento es mala, pero sí lo más eficiente pues es la trayecto más corto y directo al centro y no representa un esfuerzo físico extra, a diferencia por ejemplo, de hacerlo por la Carretera Internacional y el famoso “columpio” de Ixcotel que tiene una fuerte pendiente, o de la ciclovía Arco Sureste por Av. Ferrocarril que, aunque es plana, desvía el trayecto hacia el sur lo que implica tener que regresar en algún punto para ir al centro.

Camino Nacional tiene las condiciones para funcionar como un eje vial que albergue una ciclovía, la sección de la calle permite segregar un carril para la circulación exclusiva de bicis y conservar los carriles de circulación que funcionan ahora, incluido un cordón de estacionamiento, esto sin alterar la capacidad vehicular actual. Además, es factible conectar a través de la calle 5 Norte con la ciclovía Arco Sureste, lo que permite ampliar su uso para conectar hacia el sur de la ZM.

Independientemente de la razón por la que durante un día fue posible tener por unas horas un carril cerrado al tránsito y/o estacionamiento de vehículos, el ejercicio de delimitar con conos un carril evidenció las posibilidades que se abren en el espacio público cuando permitamos que otras cosas sucedan. Estamos tan acostumbrados a un modelo de ciudad donde para lo único que usamos las calles es para almacenar o mover autos, que muy probablemente si esto se planteara como un ejercicio que sirva para el tránsito seguro de bicicletas habría algunas voces en contra.

Leí las noticias al día siguiente del cierre del carril con conos, no hubo mención de lo sucedido, no hubo mención de que el tráfico en la zona colapsara, ningún automovilista sufrió un infarto al pasar por ahí y ver que un carril usualmente ocupado por autos estuviera vacío de ellos, nadie llegó tarde a ningún lado por circular ese día en Camino Nacional. Yo al contrario por un día, pude experimentar desde mi bici una calle distinta a la que vivo normalmente. Y eso, es lo que hace la gran diferencia entre una ciudad pensada en función del auto y una ciudad para todos.